Durante los días de Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo, nuestra comunidad parroquial se reunió en las primeras horas del día para rezar juntos las Laudes, un momento especial de encuentro con el Señor en medio del recogimiento propio de estos días santos.
Cada mañana estuvo marcada por el silencio, la contemplación y la escucha de la Palabra, permitiéndonos acompañar más de cerca el misterio de la Pasión, Muerte y espera en la Resurrección de Cristo.









