En el marco del Jueves Santo, nuestra comunidad parroquial celebró con profunda fe el sacramento de la Unción de los enfermos, dirigido a nuestros hermanos ancianos y a quienes atraviesan momentos de enfermedad.
Fue un encuentro lleno de recogimiento, donde pudimos experimentar la cercanía de Dios que fortalece, consuela y renueva el espíritu. A través de este sacramento, la Iglesia nos recuerda que el Señor nunca abandona a sus hijos, especialmente en los momentos de mayor fragilidad.
Durante la celebración, se elevó una oración especial por cada uno de los asistentes, pidiendo salud, paz y fortaleza, así como por sus familias y cuidadores, quienes los acompañan con amor y dedicación.













